¿Realmente se sabe qué es la cláusula suelo?

  • Según un estudio, 4 de cada 10 personas no saben qué significa la cláusula suelo, a pesar de que a muchos le puedan afetar.

Hoy en día estamos muy familiarizados con las palabras cláusula suelo, hipotecas abusivas, cláusulas abusivas… Y es en los últimos tiempos son muchos los medios de comunicación que utilizan estos términos. Sin embargo, y a pesar de ello, un estudio ha revelado que 4 de cada 10 personas no saben qué significan exactamente esos términos, incluso a muchos seguro que le afectarán y no lo saben. El 41,1 % de los españoles no sabe qué es el suelo hipotecario, una cláusula declarada abusiva que ha afectado a millones de hogares.

Que tantas personas no sepan exactamente el significado de la cláusula suelo a pesar de toda la información que hay de la misma puede llegar a resultar cuanto menos relevante. La nulidad del suelo hipotecario incluso obligó al Gobierno de la nación a tomar medidas para evitar el colapso de los juzgados, pues se calcula que hay unos 3,5 millones de hogares afectados por la aplicación abusiva de esta cláusula.

El término suelo puede estar bajo otra denominación, según cada banco. Entre los más empleados, encontramos expresiones como límite a la variabilidad, horquilla de interés, túnel de interés, tipo de interés mínimo o acotación mínima de interés.

¿Sabes cómo debes pedir una hipoteca?
Muchos piensan que para pedir una hipoteca solo basta con ir al banco, pedir lo que necesitas y esperar a que el banco te firme el 100% de lo que quieres. Sin embargo eso no es así, la mayoría de los bancos únicamente financian el 80 % del valor de compraventa o tasación, por lo que el cliente debe tener el dinero suficiente para cubrir el 20 % restante. Además, tiene que contar con un 10-15 % adicional para abonar los gastos de compraventa y de constitución de la hipoteca, es decir, los aranceles registrales y notariales, los honorarios de la gestoría, los impuestos y el coste de la tasación.

Así que antes de pedir una hipoteca es necesario conocer, además de la letra pequeña, las diferentes opciones y no lanzarse al vacío. Contar con un asesor puede llegar a ser muy beneficio para no tener ninguna sorpresa luego.

El Tribunal Supremo sentencia que un acuerdo con el banco no convalida una cláusula nula

  •  La nulidad de una clausula suelo por ser abusiva es una nulidad radical o de pleno derecho.

El Tribunal Supremo ha fallado una sentencia importantísima en lo referente a la cláusula suelo, según informa Esther Pedraza en Asufín. Y es que, la sentencia abre una nueva puerta en favor de miles de consumidores ya que haber pactado con el banco una mejora en las condiciones, no será tenido en cuenta si la cláusula es nula radical o de pleno derecho.

Según indica la sentencia, del pasado 16 de octubre, se falló a favor de dos afectados navarros que en 2009 solicitaron un crédito a Caja España. En el contrato figuraba una cláusula en la que se fijaba el interés nominal anual, resultante de cada variación. Se podía leer que  “en ningún caso podía ser superior al 12,50% ni inferior al 3%”.

Caja España no había informado a la pareja antes de la firma de la existencia de esa claúsula  «suelo». Ni siquiera les entregó con la antelación exigida reglamentariamente la oferta vinculante. Por lo que los afectados mandaron un escrito a la entidad en el que aseguraban que “jamás se nos comunicó la existencia de esa cláusula”. Por ello solicitaron que se redujera el suelo del préstamo a un 2,5%, como a otros vecinos de la misma promoción. El banco accedió.

En 2012, Caja España volvió a aplicar a los afectado el 3% de interés nominal. En Junio de 2013 presentaron una demanda solicitando la nulidad por falta de transparencia y abusividad, y una indemnización de 3.400.44 euros.

El JPI Nº5 de Pamplona  desestimó la pretensión principal argumentando que, al haber negociado un nuevo suelo, habían saneado el vicio inicial, haciendo válida la cláusula en litigio. Estimó la pretensión subsidiaria, condenando al banco a aplicar el interés al 2,5% y a proceder a la indemnización.

La pareja recurrió a la AP de Navarra  el 30 de octubre de 2014, pidiendo que fuera estimada su pretensión principal. Su recurso fue desestimado por carecer de ligitimación para recurrir cuando la sentencia no les era perjudicial. Lo siguiente fue un recurso de casación y un recurso extraordionario por infracción procesal ante el Supremo.

El Supremo, tras estudiar el caso, estima la infracción procesal, puesto que se ha impedido a un consumidor ejercitar su derecho legítimo. Además, concluye que la falta de transparencia de la claúsula suelo determina su nulidad absoluta por tener carácter abusivo: no es posible su convalidación. Y recuerda que sobre esta cuestión ya se ha pronunciado.

También destaca que el juez de primera instancia aprecie la falta de transparencia y, sin embargo, no apreciera de oficio su nulidad, cuando existe reiterada jurisprudenica del TJUE al respecto.

El TS concluye que aunque los afectados llegaran a un nuevo acuerdo con la entidad, este solo tenía el fin de reducir, en lo posible, las consecuencias negativas del contrato: “No constituye un acto inequívoco de la voluntad tácita de convalidación o confirmación del contrato, en el sentido de crear, definir, fijar, modificar, extinguir o esclarecer sin ninguna duda dicha situación confirmatoria”.

Y este acuerdo no impide a los consumidores posteriormente solicitar la declaración de nulidad absoluta de tal cláusula y la restitución de lo que el banco ha percibido indebidamente por su aplicación.

La novedad de esta sentencia radica en que deja claro que la nulidad de una clausula suelo por ser abusiva es una nulidad radical o de pleno derecho. Teniendo en cuenta que lo nulo o radical no prescribe ni caduca, los consumidores que llegaron a un acuerdo con sus bancos tienen ahora la posibilidad de reclamar con garantías.

El TS condena a Banco Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria SAU a eliminar dicha condición general del contrato de préstamo hipotecario y a la devolución de cuantas cantidades haya cobrado en apliciación de la referida cláusula.

Ahora sólo queda esperar que el Supremo se pronuncie en una sentencia de pleno sobre los efectos de la renuncia al ejercicio de acciones que los bancos han obligado a firmar a sus clientes.