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Separación de bienes y liquidación de sociedad de gananciales

Cuando se está preparando una boda uno de los aspectos que suele salir a relucir es el tipo de régimen en que las parejas pueden casarse: el de gananciales y el de la separación de bienes. 

El objetivo de la separación de bienes no es otro que la pareja pueda proteger su patrimonio antes y después del matrimonio. La separación de bienes es, fundamentalmente, un régimen económico matrimonial. Por lo general, el régimen de separación de bienes es el elegido por aquellas parejas cuyos miembros quieren tener la garantía de que, en caso de producirse un divorcio, van a conservar la totalidad de su patrimonio propio.

La separación de bienes se centra en cualquier propiedad, real o personal, adquirida tanto antes del matrimonio como durante el mismo, así como por donación o herencia durante el matrimonio, o durante el matrimonio con fondos de propiedad. Además, cualquier ingreso hecho de la propiedad separada de un cónyuge durante el matrimonio generalmente también se considera dentro de la separación de bienes.

Es posible que a la hora la elección de este régimen económico cause polémica dentro de la pareja, ya que cuando te casas lo haces todo por amor, un amor ciego e infinito (aunque esto lo dejaremos para otro momento :)).

Cuando se quiere hacer una separación de bienes, debes registrar lo que se conoce como “capitulaciones matrimoniales”. Se inscribe en el Registro Civil junto con el matrimonio.No es más que un documento, que se firma ante notario, necesario si se quiere optar por este tipo de régimen. Se puede hacer antes o durante el matrimonio. Al fin y al cabo, es un contrato y, como tal, se puede establecer, modificar o sustituir siempre en base a su régimen económico.

Para llevarlo a cabo es necesario:

1. Ir a una notaría para redactar, con ayuda siempre de un abogado espero, el documento.

2. Entregar el documento al notario y, si la pareja no se ha casado debe saber que tiene un plazo inferior a 12 meses para que no pierda la validez.

3. Inscribirse junto a su pareja en el Registro Civil bajo el régimen de separación de bienes.

La liquidación de gananciales

Como ya hemos hablado antes, la otra opción cuando te casas es hacerlo en régimen de gananciales. Pero puede ocurrir que el matrimonio no haya llegado a buen puerto por lo que hay que realizar la liquidación de gananciales. Esto ocurre cuando:

1. El matrimonio se disuelve

2. Es declarado nulo

3. Se acuerda una separación legal

4. Ambos cónyuges convengan un régimen económico distinto en la forma prevenida en el Código Civil.

Mediante la sociedad de gananciales, los cónyuges ponen en común las ganancias y beneficios obtenidos por cualquiera de ellos durante el matrimonio. 

La liquidación de gananciales podrá efectuarse en dos momentos diferentes: Durante el divorcio o Con posterioridad a éste. Y se puede hacer o bien, de mutuo acuerdo o de forma contenciosa.

Debes saber que el reparto de bienes gananciales no es automático sino que se reparten en el mismo momento en que se lleva a efecto la liquidación del régimen de gananciales.

A partir de la sentencia de divorcio, la sociedad de gananciales queda disuelta, de forma que los bienes y deudas que adquiera a partir de ese momento cada uno de los cónyuges serán privativos.

Como veis es un tema complejo que requiere de una persona experta para hacer frente. Si esta es tu situación y estás buscando abogado puedes ponerte en contacto con nosotros:

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Llegados a un divorcio, ¿sabemos cómo llegar a la liquidación de gananciales?

El divorcio implica la disolución de la sociedad de gananciales pero no implica su liquidación, es decir, el reparto de los bienes. Sin embargo, lo normal es que se haga. Ahora bien, ¿sabemos los pasos que hay que dar?

La liquidación de los gananciales puede hacerse en el convenio regulador, pero ello no quiere decir que deba hacerse necesariamente en el mismo, pues el art. 90 CC  no la impone con carácter obligatorio. En consecuencia, en el supuesto de que no se haga en el convenio, el documento adecuado para practicarla es la escritura pública de liquidación.

La forma de efectuar esta liquidación es por medio de un inventario de los bienes que conforman el matrimonio, es decir, hacer una relación de todos los bienes comunes del matrimonio y determinar un valor para cada uno de ellos. En caso de no existir ni acuerdo ni voluntad de llegar al mismo, se podrá activar judicialmente. Se deberá seguir para ello lo marcado por la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Además de los bienes, hay que tener en cuenta las deudas de la pareja, como una hipoteca. Tras ello, se calcula la diferencia y lo que queda es el patrimonio neto matrimonial.

Una vez llegamos a esta conclusión el siguiente paso es dividir tanto los bienes como las deudas, si las hubiera, dividirlos entre los dos y les corresponderán una cantidad idéntica. De esta manera se adjudica un lote a cada uno que debe ser el mismo, siendo cada uno de los cónyuges el único titular de cada uno de los bienes y derechos adjudicados.

Aunque pueda resultar fácil lo cierto es que no es tan sencillo sobre todo cuando hay deudas de por medio. Por ello, siempre lo mejor es contactar con un profesional y en Gallardo Abogados estamos a vuestra disposición para todo lo que necesitéis.

Cómo actuar ante un divorcio

El número de nulidades, separaciones y divorcios en 2016 (a día de hoy no hay datos del año 2017 completo) ha permanecido prácticamente establece con respecto al ejercicio anterior aunque con una ligera tendencia a la baja(-0,1%). En números absolutos, fueron registrados 101.294 casos, lo que supuso una tasa de 2,2 por cada 1.000 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Lo que si ha aumentando en casi cuatro puntos fueron las custodias compartidas en el caso de las parejas con hijos a su cargo, que fue otorgada al 28,3 por ciento de las parejas. Por tipo de proceso, se produjeron 96.824 divorcios, 4.353 separaciones y 117 nulidades.

Los divorcios representaron el 95,6% del total, las separaciones el 4,3% y las nulidades el 0,1% restante. Siempre es un proceso duro, sobre todo si hay menores de por medio. Por ello vamos a dar una serie de recomendaciones para que resulte lo menos doloroso posible.

– El divorcio podría ser la última opción, por eso, es bueno intentar un periodo de reflexión e incluso acudir a terapias si fuera necesario.

– Es cierto que hay veces que la decisión está más que tomada y el objetivo final es el divorcio. Lo mejor, y para causar el menos daño posible, es que éste sea de mutuo acuerdo, ya que lo más importante debe ser el interés de la familia, por encima del de cada uno.

– Cada separación o divorcio es único, por ser las circunstancias de cada pareja, por ello hay que tratar su proceso de forma individualizada.

– Además del procedimiento judicial de separación y/o divorcio, existe un proceso de mediación que les puede ayudar a entenderse con su pareja en aquellos temas en los que Vds. Siempre acaban discutiendo y en los que se sienten incapaces de tratar sin que surja un enfrentamiento.

– Pese a todo existen situaciones de crisis que es imposible de solionar mediante mutuo acuerdo y la única opción es acudir al tradicional divorcio contencioso, procedimiento que se realiza mediante una demanda.

Lo cierto es que sea cual sea la opción lo mejor es contar con un buen equipo de abogados que te pueden aportar luz en un momento difícil y delicado y en Gallardo Abogados podemos hacerlo. Como siempre estamos aquí para ayudaros en la medida de lo posible.

Expertos en la mediación de los divorcios

Gallardo Abogados

Tramitamos este procedimiento desde el inicio de la ruptura hasta la consecución de una sentencia que determina las medidas que han de regir entre la pareja y los menores, si los hay.

Somos expertos en mediación civil/familiar, siendo nuestra forma de trabajar la de intentar tramitar el procedimiento de mutuo acuerdo consiguiendo así una menor fricción/desgaste de la relación entre los progenitores, perturbación de los menores, ahorro de tiempo en la tramitación del proceso judicial y, por último, reducción costes, como fue el caso del cliente con iniciales R.A.F.

Para el caso de que fuera imposible alcanzar un acuerdo entre las partes, procedemos a defender los intereses de nuestros clientes hasta la consecución de una sentencia favorable.

¿Cuál es tu caso de divorcio?

  • Que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio.
  • Que ambos cónyuges decidan de libre acuerdo y en común divorciarse, estableciendo las pautas del Convenio Regulador:
    • Si hay hijos regular las medidas personales y patrimoniales: acuerdo en patria potestad, guarda y custodia, régimen de visitas y pensión de alimentos.
    • Cuantificar la pensión compensatoria en favor de un cónyuge, si la hubiera
    • Destino de la vivienda familiar y ajuar.
    • Disolución del matrimonio y/o liquidación del régimen económico matrimonial.